Ya no te quejes

Mientras más tengo, mientras más me supero en la inalcanzable escalera del éxito suficiente, más me quejo. ¿Les pasa esto a ustedes también? La humildad es algo que se vuelve muy necesario cuando nos va bien, tenemos que evitar caer en la trampa de sentirnos importantes y prepotentes solo por tener más acceso que otras personas.

Las personas que trabajan en la industria del servicio no son bien pagadas en general, al menos no como deberían de ser. Y si además le agregas todas las interacciones con clientes diarias, muchas de estas negativas, la verdad que su trabajo se vuelve superdifícil.

Es fácil quejarse de algo cuando todo lo demás en tu vida va bien. Por ejemplo, me he dado cuenta de que hay una relación entre el aumento de mis experiencias de viaje, de comida, etc., con la cantidad de quejas que doy. Es como si mientras más tienes, más quieres. Y no está mal ser ambicioso, pero sí está mal quejarse, especialmente cuando tienes ya muchas ventajas sobre otras personas. Sé cordial, no seas mamón.

Hay quejas que son válidas, y debes de dejarle saber a la persona o empresa cuándo una queja es merecida. Pero creo que nos debemos quejar de manera amable y sin emociones. Para así poder explicar él porque de nuestra queja, y dar detalles para que esa persona o empresa ofreciendo el producto o servicio tenga oportunidad de mejorarlo.

Cuando nos quejamos de algo y lo hacemos de manera irracional y emocional, es posible decir cosas que no queremos decir, ofender sin querer ofender, y después sentirnos como basura. Esto me ha pasado varias veces, y es la razón por la que soy más consciente de mis acciones y de cómo interactuó con las personas que están ayudando a mi alrededor.

Además, quejarse es muy desgastador. Nos ponemos de malas, y también ponemos de malas a la gente que está con nosotros. ¿Y para qué? No vale la pena.

Si te vas a quejar, hazlo discretamente y sé amable. Menciona detalladamente tus razones por la queja y explica cuáles son tus expectativas. Y después da las gracias y sigue tu camino.

Prioridades y responsabilidades

Es difícil crear y dedicarte a tu pasión cuando tienes otras responsabilidades. Si esa es tu posición, te sugiero cambiar tus prioridades para que le entregues tu tiempo y toda tu energía a tu pasión o a ese proyecto en el que quieres trabajar.

El fracaso es algo real, así como las consecuencias de este. Pero el peor fracaso de todos es llegar al fin de nuestras vidas y darnos cuenta que nunca hicimos el esfuerzo para lograr nuestros sueños. Es mucho mejor fracasar, aprender de estos fracasos, y seguir adelante.

Todo tiene riesgo, pero si pones atención te darás cuenta que la mayoría de los éxitos, se dieron después de fracasos, mucha paciencia y perseverancia.

Feliz fin de semana!